95%
de impurezas eliminadas, disueltas y no disueltas
0
productos químicos nocivos utilizados en el proceso
+20
años cuidando la calidad del agua de mis clientes
100%
estudio personalizado y sin compromiso
La ósmosis inversa es un proceso físico en el que el agua atraviesa una membrana semipermeable que retiene los contaminantes: pequeñas partículas, metales pesados, exceso de sales, sustancias tóxicas, microorganismos, virus, protozoarios o insecticidas. La propia presión de la red doméstica empuja el agua a través de la membrana osmótica, rechazando las impurezas.
No necesita bombas ni instalaciones complejas: la presión habitual de la red doméstica es suficiente para el proceso.
Metales pesados, sales en exceso, virus, microorganismos y sustancias tóxicas quedan retenidos y se rechazan por el desagüe.
Agua osmotizada baja en sales, de mejor calidad incluso que la mejor de las aguas embotelladas, lista para beber y cocinar.
En resumen: la ósmosis inversa transforma el agua de tu grifo en agua purificada de máxima calidad, sin químicos y con un consumo mínimo de energía.
Un sistema de ósmosis mejora tu salud, tu economía y la eficiencia de tu hogar u oficina. Estas son sus ventajas principales:
Elimina hasta el 95% de las impurezas, tanto disueltas como no disueltas: metales pesados, sales, microorganismos y tóxicos.
Es un proceso 100% físico: no utiliza ni genera ningún producto químico nocivo o contaminante para tu salud o el medio ambiente.
Precisa de muy poca energía y es compatible con los sistemas de filtrado habituales. Un hogar u oficina más eficiente.
Olvídate de cargar garrafas: disfruta al momento de agua de calidad desde tu grifo y reduce también tu consumo de plástico.
Al eliminar minerales y partículas disueltas se evita la acumulación de sedimentos e incrustaciones en tus aparatos.
El agua osmotizada es ideal para beber, preparar infusiones y cocinar: los alimentos conservan sus propiedades y todo su sabor.
Las depuradoras de agua por ósmosis inversa se adaptan a todo tipo de aplicaciones: ámbito doméstico, oficinas, industria o regadíos. Desde equipos compactos bajo el fregadero de tu cocina hasta fuentes de agua osmotizada para que tu equipo o tus clientes disfruten de agua pura al momento.
Sí. El agua osmotizada es un agua depurada, pura y baja en sales, de calidad incluso superior a la mejor de las aguas embotelladas. Es ideal para beber a diario y también para cocinar, ya que los alimentos conservan sus propiedades, nutrientes y sabor.
Un sistema de ósmosis inversa elimina hasta el 95% de las impurezas del agua: pequeñas partículas, metales pesados, exceso de sales, sustancias tóxicas, microorganismos, virus, protozoarios e insecticidas, tanto disueltos como no disueltos.
No. Es un proceso físico que aprovecha la propia presión de la red doméstica, por lo que precisa de muy poca energía. Además, es compatible con los sistemas de filtrado habituales y no utiliza productos químicos.
Sirve para ambos. Existen equipos de ósmosis domésticos para instalar en la cocina y fuentes de agua osmotizada pensadas para oficinas, consultas, comercios e incluso aplicaciones industriales o de regadío. Te asesoro sobre cuál conviene en cada caso.
No hace falta que lo sepas de antemano: realizo un estudio personalizado y sin compromiso de las necesidades de tu hogar o negocio, y te indico qué tipo de sistema es más adecuado y dónde colocarlo en función de lo que necesites.
La relación no termina con la instalación. Llevo un seguimiento post-venta de cada producto con un trato totalmente personalizado, para asegurarme de que tu equipo de ósmosis funciona siempre en perfectas condiciones.